Estructura productiva argentina: recuperación parcial, empleo bajo presión y crisis del tejido productivo en CABA
Análisis del sector real | Primer cuatrimestre 2026
AlcanceEl presente informe analiza la situación de la economía productiva argentina durante el primer cuatrimestre de 2026, con énfasis en el sector real, el mercado de trabajo y las especificidades territoriales de la Ciudad de Buenos Aires. Los datos provienen de fuentes oficiales (INDEC, SIPA, SRT) y de centros de investigación de referencia (CEPA, IDECBA, CAC).
Indicadores de síntesis
Marzo 2026
59,8%
Capacidad instalada (UCII)vs. 54,4% de marzo 2025 · INDEC
+5,0%
IPI manufacturero (i.a.)Acum. 1T 2026: −2,3% vs. 2025
+5,5%
EMAE (i.a. marzo 2026)Recuperación heterogénea
68.800
Puestos industriales perdidosDesde nov. 2023 · SIPA/INDEC
23.160
Empresas cerradas (nacional)Stock SRT dic. 2023 – ene. 2026 · CEPA
7,5%
Desocupación nacional (4T 2025)vs. 6,4% del 4T 2024 · EPH/INDEC
La foto del primer cuatrimestre de 2026 muestra una economía con rebote estadístico en algunos agregados, pero con una estructura productiva heterogénea, niveles de ociosidad elevados en ramas clave y señales persistentes de destrucción del entramado empresario. El EMAE de marzo (+5,5% i.a.) y el IPI manufacturero (+5,0% i.a.) reflejan una mejora puntual sobre bases de comparación deprimidas, no una recuperación consolidada. Los indicadores del mercado laboral y del tejido empresario confirman que el ajuste sigue siendo profundo.
Utilización de capacidad instalada por sector
Marzo 2026
La utilización de la capacidad instalada industrial (UCII) es uno de los indicadores más precisos para evaluar el estado del aparato productivo. En marzo de 2026 alcanzó el 59,8%, valor superior al 54,4% de igual mes de 2025. Sin embargo, este promedio oculta una dispersión sectorial pronunciada que impide leer el dato como señal de recuperación generalizada.
UCII por rama industrial
En porcentaje de la capacidad instalada. Marzo 2026.
Fuente: INDEC, Encuesta de Coyuntura Industrial, mayo 2026. Se grafican las ramas con dato citado en el informe.
El gráfico evidencia la estructura dual del sector manufacturero. Un primer grupo, encabezado por refinación de petróleo (86,0%), industrias metálicas básicas (73,3%) y papel y cartón (70,0%), opera con relativa normalidad: son ramas vinculadas a la exportación, a insumos difundidos o a recursos naturales, con menor dependencia del consumo interno.
Un segundo grupo —textiles (40,2%), metalmecánica excluida la automotriz (40,0%) y caucho y plástico (41,3%)— opera con más de la mitad de su capacidad ociosa. Estas son las ramas más intensivas en empleo y más articuladas con cadenas pyme. Para que una empresa decida ampliar dotaciones o incorporar equipamiento nuevo, la utilización debería ubicarse en el rango del 70-80%. En el promedio actual, ese umbral está lejos de alcanzarse.
IPI manufacturero por división industrial
Variación interanual · Marzo 2026
El IPI manufacturero de marzo de 2026 registró una suba interanual del 5,0%, pero el acumulado del primer trimestre fue negativo en 2,3% frente a igual período de 2025. Esta aparente contradicción se explica porque la base de comparación de marzo 2025 era particularmente baja. La lectura correcta exige distinguir entre rebote estadístico y recuperación efectiva.
Variación interanual del IPI por rama industrial
En porcentaje. Marzo 2026 contra marzo 2025.
Fuente: INDEC, IPI Manufacturero, mayo 2026.
Los sectores que explican la mejora son en su mayoría ramas asociadas a insumos básicos o a la dinámica exportadora: química (+15,9%), refinación (+13,5%), madera-papel (+12,8%) y alimentos (+7,9%). En contraste, ramas clave para el empleo registrado y el entramado pyme continúan en retroceso: textiles (−23,3%), maquinaria (−11,3%), metálicas básicas (−10,1%) e indumentaria-cuero-calzado (−8,9%).
Esta divergencia refleja un patrón estructural en el que el ajuste de la demanda interna y la apertura importadora golpean desproporcionadamente a las ramas orientadas al mercado local.
Evolución comparada de la UCII
Enero – marzo 2026
Utilización de capacidad instalada, promedio mensual
En porcentaje. Primer trimestre de 2026.
Marzo 2025: 54,4%
Fuente: INDEC, Encuesta de Coyuntura Industrial. Elaboración CEPOES. La referencia punteada corresponde a marzo de 2025, único mes de la serie 2025 con dato citado en el informe.
La serie muestra que la mejora de marzo 2026 (59,8%) contrasta con un primer bimestre débil: enero (53,6%) y febrero (54,6%) quedaron por debajo del promedio de 2025. El repunte es positivo pero aislado: el acumulado trimestral sigue siendo negativo y el promedio del primer bimestre registró el piso más bajo de la década para ese período. Una expansión sostenida requiere niveles de UCII superiores al 65-70% durante al menos dos o tres trimestres consecutivos.
Sectores críticos
Ramas bajo presión estructural
El siguiente cuadro sintetiza la situación de las ramas industriales intensivas en empleo y proveedoras de cadenas pyme, que exhiben los peores indicadores de actividad pese a la mejora del promedio general de la UCII.
| Sector | UCII mar. 2026 | Var. IPI i.a. | Acum. 1T 2026 | Situación |
|---|---|---|---|---|
| Textiles | 40,2% | −23,3% | −15,1% | Crítico |
| Metalmec. excl. autom. | 40,0% | −11,3% | s/d | Crítico |
| Caucho y plástico | 41,3% | −2,4% | s/d | Débil |
| Indum., cuero, calzado | s/d | −8,9% | −15,1% | Crítico |
| Automotriz | 49,6% | +7,6% | Recup. | En recuperación |
| Maq. agropecuaria | s/d | −14,7% | s/d | Crítico |
El cuadro muestra que cuatro de las seis ramas listadas están en situación crítica. La automotriz muestra recuperación parcial, aunque permanece por debajo del promedio general. El caso de la maquinaria agropecuaria (−14,7% i.a.) es particularmente significativo: en una economía con fuerte base agroindustrial, esta caída refleja el deterioro del poder de compra del sector rural ante mayores costos en pesos y la incertidumbre sobre la rentabilidad.
Destrucción del entramado empresario
Nacional
La destrucción del tejido empresario es quizá el dato estructural más preocupante de la coyuntura. A diferencia de los indicadores de actividad, que pueden rebotar con relativa rapidez, el cierre de unidades productivas implica la disolución de capacidades instaladas, redes de proveedores, conocimiento tácito y puestos de trabajo que se reconstituyen con lentitud y a considerable costo social.
23.160
Empleadores menos a nivel nacionalDic. 2023 – ene. 2026 · SRT/CEPA. Manufactura, comercio y construcción son los sectores más afectados.
5.548
Empleadores menos en Provincia de Buenos AiresUn cuarto del total nacional, agravado por la caída de coparticipación federal (−4% real en 1T 2026).
La comparación con la pandemia es ilustrativa: en apenas 26 meses se destruyó un número de empleadores equivalente al que se perdió en el peor shock global en un siglo. La Provincia de Buenos Aires concentra el 24% del total (5.548 empleadores menos), reflejando el mayor peso relativo de la actividad manufacturera y comercial en ese territorio y el impacto del ajuste de las transferencias de coparticipación federal.
Mercado de trabajo y calidad del empleo
Empleo registrado, informalidad y salarios
El mercado de trabajo muestra las consecuencias directas de la contracción productiva. La pérdida de puestos registrados, el incremento de la desocupación y la expansión de la informalidad configuran un cuadro de deterioro que afecta de manera estructural las condiciones de vida de la población trabajadora.
310.930
Puestos totales perdidos (nacional)Nov. 2023 – feb. 2026 · SIPA/INDEC
68.800
Puestos industriales perdidosCaída del 5,8% del personal manufacturero
7,5%
Desocupación nacional (4T 2025)vs. 6,4% del 4T 2024 · EPH/INDEC
Desocupación abierta nacional
En porcentaje de la población económicamente activa, por trimestre.
Fuente: INDEC, EPH. Datos al cuarto trimestre de 2025 (publicados marzo 2026). Se grafican los trimestres con dato citado en el informe.
La tendencia al alza en la desocupación es clara: el 7,5% del cuarto trimestre de 2025 supera en un punto al 6,4% de igual período de 2024. El dato del tercer trimestre (6,6%) registró una mejora transitoria, probablemente asociada a absorción estacional de empleo informal, pero el cierre del año volvió a superar el 7%. La desocupación juvenil es especialmente elevada: en el Gran Buenos Aires alcanza el 16,2% entre varones jóvenes y el 16,8% entre mujeres jóvenes, más del doble del promedio general.
Composición del empleo total: formales e informales
En millones de puestos. Total: 22.668.000 (enero 2026).
Fuente: INDEC, EPH (enero 2026). Cifras en millones, redondeadas.
La composición del empleo total revela un dato de gravedad inédita: por primera vez en los registros disponibles, los trabajadores informales (no registrados más cuenta propia: 11,6 millones) superan a los asalariados formales (11,06 millones). Esto implica que más de la mitad de los ocupados carece de acceso pleno a derechos laborales, cobertura previsional y protección frente a riesgos. El sector privado no registrado reúne 5,67 millones de trabajadores y los cuenta propia suman 5,94 millones.
Variación nominal del índice de salarios por sector
Acumulado a febrero de 2026, base diciembre 2025. Son variaciones nominales: ninguna implica recuperación real.
Fuente: INDEC, Índice de Salarios, febrero 2026.
El índice de salarios acumuló una suba nominal del 5,0% en los dos primeros meses de 2026. La mayor variación corresponde al sector no registrado (+9,2%), dato que debe interpretarse con cautela: expresa ajustes heterogéneos sin cobertura sindical. Los salarios del privado registrado acumulan apenas +3,7% y los del sector público +4,2%. Ninguno de estos valores implica recuperación real frente a una inflación que, aun en desaceleración, sigue siendo significativa.
Los salarios reales acumulan una caída sustancial desde noviembre de 2023, lo que deprime el consumo y retroalimenta la contracción de las ramas orientadas al mercado doméstico. En este contexto, la divergencia entre la recuperación del sector exportador y el estancamiento del mercado interno se profundiza, consolidando una estructura productiva dual cuya superación requiere políticas activas de ingreso y demanda agregada.
Ciudad de Buenos Aires
Situación productiva y laboral
Marco territorial. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentra una parte significativa del empleo registrado privado del país. Su estructura económica está dominada por servicios —los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler explican el 26,2% del empleo privado formal—, pero el tejido productivo y comercial registra señales de deterioro sostenido desde finales de 2023, con pérdida de puestos, cierre de empleadores y creciente vacancia comercial.
68.740
Puestos privados perdidos en CABANov. 2023 – nov. 2025 · SRT/CEPA
2.055
Empleadores menos en CABA−1,68% del tejido productivo formal
7,3%
Desocupación CABA (4T 2025)vs. 6,7% del 4T 2024 · IDECBA
CABA: variación del empleo registrado privado por período de gobierno
En miles de puestos. Los períodos tienen distinta duración: el dato está expresado en variación total acumulada, no anualizada.
Fuente: CEPA con base en SIPA (2026). Variable homogénea: puestos de trabajo registrados privados ganados o perdidos en cada período.
El gráfico presenta la variación del empleo registrado privado en CABA utilizando la misma variable para los tres períodos: miles de puestos. La gestión Milei acumula la caída más pronunciada (−68,74 mil puestos en apenas 24 meses), superando incluso la pérdida registrada durante la gestión Macri (−45 mil en 4 años). El Frente de Todos logró una recuperación parcial de 38 mil puestos, insuficiente para compensar la destrucción anterior.
Que la Ciudad, con su estructura orientada a servicios, registre la mayor caída absoluta de su historia reciente en este período refleja el impacto del ajuste del gasto público y la retracción del consumo urbano sobre sectores de alta densidad laboral: comercio minorista, gastronomía, cultura y transporte.
Empleo formal en baja estructural
La cantidad de empleadores en CABA cayó de 122.155 a 120.207 entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 (−1,6%). El mercado laboral no recuperó los niveles de 2018. Desde septiembre de 2023 la caída se profundiza; el breve repunte de comienzos de 2025 no se sostuvo.
Crisis del comercio minorista
Locales vacíos en las principales arterias porteñas: +30,7% interanual en marzo-abril 2026, alcanzando 277 espacios sin actividad. La oferta de locales en alquiler creció 102,2% interanual. Los corredores más afectados son Rivadavia, Corrientes y Avellaneda.
Lectura de síntesis
CEPOES
La economía productiva argentina en el primer cuatrimestre de 2026 presenta un cuadro de recuperación estadística parcial —traccionada por insumos básicos, química y refinación— que coexiste con un deterioro estructural del tejido industrial, del empleo registrado y de la actividad comercial en los principales centros urbanos del país.
Los tres indicadores que mejor resumen la situación real son: una UCII nacional del 59,8% insuficiente para atraer inversión productiva; la pérdida de 310.930 puestos registrados desde noviembre de 2023; y el cierre de más de 23.000 unidades empleadoras, equivalente al impacto de la pandemia de 2020 en apenas 26 meses.
En la Ciudad de Buenos Aires, la pérdida de casi 69.000 puestos formales y la vacancia comercial superior al 30% interanual muestran que el ajuste tiene una geografía concreta: calles y barrios donde la retracción del consumo y del empleo se vuelve visible y cotidiana.
Recuperación con sesgo concentrador
El rebote beneficia a sectores exportadores e insumos, no a las cadenas pyme ni a las ramas intensivas en empleo.
Destrucción del entramado empresario
23.160 empleadores menos a nivel nacional: un daño estructural que no se revierte con mejoras coyunturales.
Crisis laboral persistente
Informalidad récord, subocupación creciente y salarios rezagados en todos los segmentos del mercado de trabajo.
CABA: deterioro urbano visible
Vacancia +30,7% i.a., desocupación al 7,3% y más de 2.000 empleadores menos en dos años.